sábado, 14 de octubre de 2017

Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu – El arte de contar una historia (RS)


Introducción
Hay pocas cosas que me sorprenden en el anime. Quiero decir, a estas alturas de mi vida después de una considerable cantidad de series vistas. Uno inevitablemente logra encontrar un patrón, algún cliché o temática que siempre se repite. Luego están las referencias entre series que muchas veces se hacen obvias, o el despliegue visual poco novedoso que te deja diciendo: “Ya he visto esto, en otro lado”.
Es por eso que siempre valoro encontrar una serie atípica, que no quiera relacionarse con lo estándar, que se arriesga a salir de la zona de confort que ofrecen el fanservice y las temáticas comerciales; y con ello tal vez, pasando a convertirse en una víctima más, de la impopularidad injusta. Pocas series se identifican con esta descripción y Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu es uno de los miembros más recientes de ese reducido grupo.

El Rakugo

La serie me sorprende de forma agradable, porque sabe hacer dos cosas bien: el contar una historia de personaje y el ser muy ilustrativo cuando nos habla de su del Rakugo. Dejando en claro, porqué esta es una disciplina artística y no simplemente, contar por contar. 
Y eso tal vez explique, porqué una serie que trata de un tema que nunca me intereso, como es el Rakugo, logre haberme llamado tanto la atención y me parezca tan satisfactoria. En comparación, ocurre todo lo opuesto con una serie como Girlish Number, que irónicamente tiene como tema principal al Seiyu(actor de voz), un tema que siempre me ha interesado, pero su historia lamentablemente falla en más de un aspecto.



Y ya que mencione el tema del Seiyu, debo imaginar lo serio y concienzudo que habrá sido el casting para los actores de voces, y me refiero al hecho de que esta serie tiene el peso de representar parte de la cultura japonesa, una mala decisión hubiera llevado a críticas severas.
Pero afortunadamente para todos, el estudio DEEN tomo la decisión más acertada y los actores de voz hacen un trabajo estupendo, son performances resueltas y de mucho peso profesional, y claro eso teniendo en cuenta el extensos antecedentes profesional de ellos, por ejemplo su protagonista: Kikuhiko cuyo seiyu es Akira Ishida, conocido especialmente por papeles como Gaara en Naruto, Kaworu Nagisas en Neon Genesis Evangelion, y por supuesto uno de los más carismáticos personajes en Berserk (1997), Judeau.

El protagonista Kikuhiko (Yakumo Yurakutei V)


Contando una Historia

Poniendo a un lado la animación y la música, que siguen siendo apartados bien logrados. Lo que más resalta en la serie, es su trama. Ya que logra abordar la historia del protagonista desde sus relaciones interpersonales, en una interesante visión de los diversos momentos que moldean su vida.
Y este es un enfoque  más integral, que lo que vemos por ejemplo en 3-gatsu no Lion; una serie con la que compite directamente en cuanto al tema de la exploración del protagonista. Ya que la diferencia crucial entre ambas, - no es la mala comedia de la primera necesariamente; sino que mientras 3-gatsu no Lion, nos muestra a su protagonista en una época determinada de sus vida, en Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu, lo que vemos es un Bildungsroman o Novela de aprendizajese refiere la historia que sigue a su protagonista desde su infancia hasta su adultez. Y Ese es fundamental atractivo de la serie, una historia que desde sus personajes, nos muestra como la vida está llena de causas y efectos, como la acción o la desidia de sus personajes, tiene un verdadero impacto para la trama. 

Escena del capitulo 05 uno de los mejores momentos de la serie


Esto hace que la historia de su protagonista tenga profundidad y le aporte realismo, Kikuhiko no es un personaje que se diga carismático, a diferencia de Sukeroku, pero logra al menos mostrar un lado humano. Lo vemos desde niño cuando se sentía fuera de lugar y no sabía a donde pertenecía, o luego pasado los años, dudar de si el Rakugo era el camino indicado para su vida. Somos testigos de los altibajos en su vida. Porque Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu, no se conforma con sólo mostrar los resultados, con sólo mostrar al protagonista consiguiendo su gran meta,  sino que también nos muestra ese camino que recorre, esos sacrificios que debe hacer y sobre todo que una victoria o un sueño cumplido; no siempre puede ser de completa felicidad. Hay veces que puede ser agridulce.

Conclusiones

Dentro del anime, me agrada lo original que puede ser Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu, el cómo es que se aleja de las superficialidades, para poseer una sobriedad que esperaría encontrar con más regularidad, sobre todo cuando se trata de series que están pensadas en el público adulto. 

Puntuación: 8.2

sábado, 2 de septiembre de 2017

3-gatsu no Lion – El contraste entre comedia y drama





Introducción

Siendo completamente sincero: ¡Amo los primeros capítulos de 3-gatsu no Lion! 
Es la clase de serie que esperaba que fuera realizada por el director: Akiyuki Shinbou. Porque aparte de la comedia episódica que parece ser su fuerte, quería ver como afrontaba una narrativa, digamos "formal". 
Y la verdad que colma mis expectativas, ya que esos momentos tan emocionales y tiernos son resultado de una certera dirección, aunque también es cierto que hay una zona de confort, que no logra superar del todo Shinbou.

Contraste entre drama y comedia

La historia gira en torno a Rei Kiriyama, un estudiante de preparatoria, quien a su corta edad se ha convertido en jugador profesional de shogi: una disciplina deportiva japonesa similar al ajedrez.
La serie explora en una magnifica ejecución, los sentimientos del protagonista, y nos habla de la identidad, de lo profundo que puede ser una perdida y como las relaciones afectivas pueden ser salvadoras o perniciosas.

El primer capítulo inicia con la rutina del protagonista, en la que somos testigos de la soledad manifiesta en su habitación, de su propio silencio que parece acentuar un extraño ambiente pesimista. El encuentro con su padre adoptivo se vuelve más incómodo incluso. Pero hasta esos momentos sabemos apenas algo de la situación o de sus personajes y el ambiente generado empieza a ser desconcertante.




En contraste a esos  sombríos primeros minutos, cuando Rei llega a la casa de las hermanas Kawamoto, el mundo parece iluminarse. Los colores brillantes aparecen súbitamente y el ambiente jovial generado por esos nuevos personajes rompen las notas oscuras de los primeros minutos y eso realmente se vuelve tranquilizante y aliviador.




Ese contraste es lo que hace que la serie se sienta agradable y sobrecogedora, es una constante que se repite a lo largo de los capítulos, convirtiéndola en su punto fuerte y con sólo eso sería suficiente para hacer de ella, una de las mejores series de personaje que he visto, pero luego llegan los inconvenientes.

Cuando la comedia se les va de las manos.

Una de mis quejas más recurrentes en cuanto al anime, es que existe una tendencia de mezclar comedia y drama. Y no me refiero a usar un poco de comedia como liberador de la tensión o para marcar una pausa, sino que realmente parecen interesados en hacer que la comedia tenga mucha relevancia. Y bueno, eso no sería un inconveniente mayor, en series como One Piece o Bleach, porque desde el inicio el tono de dichas series no exige seriedad absoluta. Lo más trágico es cuando la comedia se va de las manos, y va en contra del propio tema de la serie. A eso es lo que me refiero con el tono ambiguo, en la reseña de Occultic;Nine.
Sin embargo debo aclarar que 3-gatsu no Lion!, no va por ese lamentable camino. Incluso en sus primeros capítulos me hizo creer que una serie anime, podía combinar la comedia y el drama sin mucho inconveniente. Pero como bien existe la posibilidad, en todo acto arriesgado de equilibrio en una cuerda floja, en algún momento se perdió la concentración y la comedia empezó a ser molesta, a entrometerse en demasía, perdió su carisma y calidez y se convirtió en una rutina insulsa, incluso rozando lo infantil.


De pronto aparece esta escena en el capitulo 07.
Y entonces a qué se debe que en los primero capítulos, la serie acierte en esas pretensiones cómico – dramática y luego pierda el equilibrio.
La respuesta está en esa misma palabra: equilibrio.

Al inicio tanto el pasado del protagonista, como su presente, mantienen un tono trágico y oscuro, dejando muchas cosas a la especulación. Es por ello que la comedia en estos momentos de incertidumbre, lograba contrarrestar ese ambiente sombrío. Pero mientras avanzan los capítulos y la serie nos muestra lo que esta oculto hasta entonces y como el protagonista empieza a encarar sus problemas, el ambiente cargado empieza a disiparse y el drama en la historia se reduce.

Vemos por ejemplo que a pesar de perder a su familia, el protagonista logra encontrar otra, o se nos devela la verdadera relación con su padre adoptivo, que no es tan conflictiva como parecía sugerirnos el primer capítulo, o como es que su crisis de identidad desaparece cuando empieza a ser consciente de lo que representa el…
Lo dramático en la serie pierde poco a poco su intensidad, pero no pasa lo mismo con la comedia que sigue en sus mismas revoluciones, a pesar que ya no se la requiera tanto como antes, y debería también moderarse, porque  ya no genera el mismo efecto compensatorio, empieza a desentonar y lamentablemente fastidia.

Conclusiones

Aunque cierro la reseña con aspectos negativos, no creo que ello sea suficiente para empañarla en su totalidad a 3-gatsu no Lion!, ya que a pesar de desentonar en sus últimos capítulos, aún me parece fascinante el nivel de sentimentalismo que puede desprender. Porque cuando logran acertar en la utilización del drama para conmover y la comedia para confortar, es un ejercicio que se vuelve genuinamente poético.

Puntuación: 7.6/10

jueves, 24 de agosto de 2017

Hai to Gensou no Grimgar – La indefensión y la lucha por sobrevivir





Con una preciosa estética visual y una historia que logra despertar interés y generar expectativa, a pesar de tocar un tema trillado. Hai to Gensou no Grimgar destaca sobre series similares, por su particular ambiente inquietante, por conseguir involucrarnos en la lucha por sobrevivir de sus protagonistas, abordando de manera adecuada el tema de la indefensión ante el peligro. 


Buenas composiciones y magnificas paletas de colores

Antes que nada, empiezo aclarando que el tema de “estar atrapado en un videojuego”, no tiene nada de novedoso, lo único que varía es la forma en que este tema es abordado. Por ejemplo: .hack//Roots, una de las primeras series en tocar el tema, se enfoca más en el escapismo o la evasión de la realidad. Log Horizon, sería otro ejemplo,  aunque está más orientada a la aventura y resolver enigmas y no tanto a los peligros que esa situación conlleva. También debería mencionar a Hunter x Hunter, que en su arco llamado “Greed Island (la isla de la ambición)” toca el tema, pero en ese caso el tema central no es el estar atrapado, sino el peligro que representan los demás jugadores.

Curiosamente hay una serie que ha logrado abordar tanto el tema del peligro del mundo virtual y el que representan los otros jugadores. SAO podría haber sido la mejor serie abordando el tema, pero luego la trama empieza torcerse hasta convertirse en simple medio para satisfacer los fetiches preferidos del otaku. SAO – La proyección superando al personaje (LN)



Por su parte Hai to Gensou no Grimgar, nos habla del peligro que nos trae un mundo desconocido, pero es una visión más realista. Y me refiero, al hecho de poseer elementos que están destinados a incrementar la sensación del peligro, a que puedas tener la impresión de que sus protagonistas puedan morir. 

Por ejemplo, mientras que en series como SAO y Log Horizont, cuando se derrotaba a una criatura o monstruo, su cuerpo desaparecía en un efecto de luz. En Hai to Gensou no Grimgar, el cadáver de la criatura no desaparece, es tratada como si hubiera sido un ser vivo. Incluso ya que se requieren parte de sus cuerpos, siguiendo las pautas de un videojuego, literalmente es necesario cortar o sacarles los órganos que necesitan para venderlos o  para sus ceremonias. Pero eso no es todo, por ejemplo el cadáver de un aliado, debe ser cremado o sino según una maldición que rige en Grimgar, volverá en forma de muerto viviente.
Y este paso hacia un cuasi – realismo, logra darle a la serie una inusitada seriedad que afortunadamente, a lo largo de la serie no sólo queda en pretensiones vacías.



la escena de la incursión del Cap. 8.  Es uno de los momentos más tensos de la serie pero
también tiene los mejores momentos de acción.

Pero aún está el detalle de la situación de los protagonistas. Mientras que en SAO, Kirito era un jugador experimentado que ya tenía ciertos conocimientos del mundo virtual donde es encerrado, y en Log Horizon los protagonistas están al máximo de sus respectivos puntos de experiencia y conocen no sólo al mundo, sino a los demás clanes que están en la misma situación que ellos. En Hai to Gensou no Grimgar, los protagonistas despiertan en ese mundo sin saber nada, sólo se les indica que deben pelear para sobrevivir; son introducidos al mundo de Grimgar y a sus reglas al mismo tiempo que nosotros. Y es por eso que es tan fácil sentir empatía por la situación de incertidumbre que se cierne sobre sus protagonistas.

Lo negativo

No me agrada su apartado musical, no contribuye demasiado en la ambientación. Prefiero por mucho los momentos de silencio que le aporta esa dosis de realismo, porque en ocasiones la banda sonora, contradice lo que la escena quiere mostrar o tal vez se utiliza como una forma de aligerar la tensión o violencia de una escena.

Por ejemplo en el segundo capítulo, cuando el grupo logra ganar su primer combate. De primeras es una situación desesperada para nuestros protagonistas, porque habían fracasado anteriormente, lo que significaba menos recursos para  las vestimentas o el alimento. Es por ello que van con todo cuando encuentran una oportunidad.
La escena del combate se vuelve ardua y cruda, el goblin no muere rápidamente, incluso valientemente les planta pelea a pesar de encontrarse en desventaja numérica. Ranta uno de los protagonistas, logra clavarle la espada, pero aun así el goblin, se aferra obstinadamente a la vida; este comenta lo desagradable que ha sido la sensación de clavarle la espada a ese pequeño bicho. Finalmente la escena termina, luego de una agónica lucha,  con Ranta acertándoles múltiples golpes al cuerpo del goblin ya muerto, la escena termina con un primer plano a Ranta, mostrándonos con lágrimas en sus ojos, indicándonos lo desagradable que ha sido la experiencia, pero además lo desesperante de su situación.   

Las lagrimas de Ranta
Esta es una escena descarnada, es la primera vez que le quitan la vida a otro ser. Pero hay una necesidad real detrás de este acto, como para llamarlo cruel. La escena se desenvuelve en un ambiente violento, tenso y angustiante y no necesariamente algo ligado a lo heroico, pero la música suena alentadora y épica como si fuera una escena donde hay que celebrar la proeza del héroe y me resulta que tanto escena y música entran en contradicción, es como diría Dayoscript, uno de mis youtubers: “disonancia ludo-narrativa”.

Y ya que mencionamos elementos que desentonan con el conjunto. El fanservice aparece. Ya sé que es un producto hecho en Japón y que el anime, sobretodo el shonen, es más propenso al fanservice, básicamente es lo que el público pide. Pero es  innecesario y fuera de lugar, tal vez lo aceptaría, en una serie mediocre que no tiene muchos recursos al que apelar, pero aquí no sólo no aportan nada, sino que terminan restando.

Conclusiones

Inusitadamente esta es una de las pocas series que logra sorprenderme a pesar que no termine alejándose completamente de los estándares trillados del anime, pero logra dejar algo de valor: es  generadora de emociones, construye una respetable ambientación de incertidumbre, y nos muestra violencia de manera moderada, logrando tener impacto sin llegar a lo explicito y cuanto quisiera que eso sea ejemplo para otras series shonen.

Puntuacion: 7.2


martes, 1 de agosto de 2017

Occultic;Nine – El tono ambiguo y la mala ejecución.




Introducción

A primeras impresiones Occultic;Nine, me recordó a Ghost Hound; sobre todo por tocar el tema de un mundo paranormal oculto, que poco a poco es develado. Pero al mismo tiempo también me recordó, y sobre todo por su dirección, a Bakemonogatari. Y creo que desde aquí es cuando podríamos plantear el problema: ¿Realmente  el estudio A1 Pictures necesita copiar al estudio SHAFT? O mejor aún podríamos plantearnos: ¿Realmente se requería la influencia de una serie cómica, cuando la trama de Occultic;Nine está claramente pensada como una historia de misterio y suspenso?


Los primeros segundos de la serie, nos muestran cadáveres y más cadáveres, hallados por la policía. 

El tono ambiguo

Al conocer a un personaje femenino, con un diseño como Ryoka Narusawa, la serie abiertamente nos está pidiendo que no la tomemos en serio, pero luego avanzado los capítulos, vemos cadáveres encontrados en posos, una organización oculta jugando a ser dios y a nuestro protagonista arrancándole el diente a un cadáver. Contradictorio, ¿Verdad?


Luego de ver cadáveres, a los pocos segundos te aparece una imagen así.
Y no es que sea algún error de animación.

Entonces la decisión correcta es tomar en serio a sus personajes y a los acontecimientos, porque estamos hablando de una historia que debería involucrarlos profundamente a ambos. Pero eso nunca ocurre. Porque el problema esencial de Occultic;Nine, es que no sabe cuándo detenerse; siempre habrá un momento para la conversión absurda, para el chiste malo, para la intervención de algún personaje estúpido. Acciones que acaban contradiciendo las intenciones de la trama y evitan que se genere debidamente el ambiente de tensión, que una serie como está necesita desesperadamente.

El resultado final, es una serie que no sabe que es exactamente, que no puede exponerse de manera correcta dentro de su respectivo género y cuyo tono final roza la parodia sin proponérselo.

- Lo que toscamente lo traduciría como: “Quieres hacer llorar, pero sólo causas risas”




Lo que resulta irónico es queSteins;Gate”, otra obra del mismo autor: Chiyomaru Shikura, logra hacerlo bien. 
“Steins;Gate”, al inicio está plagado de situaciones, e incluso personajes, igual de insoportables que los que posee “Occultic;Nine”. Pero la gran diferencia es que, llegado el momento “Steins;Gate” sabe detenerse y abandona las estúpidas bromas, para centrarse en la fatalidad; en la lucha contra el destino. Y por supuesto ver a alguien como Okabe Rintarou, el protagonista,  un personaje a quien menosprecias desde el primer momento; tratando como puede de solucionar algo que parece superarlo por mucho, logra hacer que sientas verdadera empatía por él.

Nada parecido ocurre con el protagonista Yūta Gamon, de “Occultic;Nine”, él sigue siendo el mismo idiota al principio y al final. Incluso luego que la historia nos revele su gran plot twist”, cuando nos enteramos que los protagonistas han muerto, en una especie de referencia a la película de “El sexto sentido” de M. Night Shyamalan.
Pero esta nueva situación, a pesar que sea algo que se pueda usar, para hablarnos de sus personajes y los profundos cambios que esta situación pueda ocasionar en cada uno de ellos; por el contrario termina siendo una situación que pasa desapercibido. A nadie parece importar que estén muertos, incluso la reacción de los involucrados es tan indiferente que raya lo ridículo. Ni siquiera la muerte puede darles algo de desarrollo, ese es el nivel de profundidad que tienen estos personajes.

Al final ocurre que el protagonista está dispuesto a sacrificarse para regresar a la vida a sus compañeros. Pero es el “sacrificio del héroe”, más vacío e indiferente que he visto. Ocurre lo más rápido posible, con un dialogo demasiado apresurado, en un último intento desesperado por buscar la reacción de espectador; que por supuesto no lleva a ningún lado, porque como indique antes: para el protagonista estar vivo o  muerto es lo mismo. ¿Qué es lo que está sacrificando?

La mala ejecución (Dirección)

Nunca me hubiera esperado que a A1 Pictures se le acabaran las ideas en cuanto a dirección y tendría la necesidad de buscar referencias del Studio Shaft. Se nota una influencia demasiada descarada, - para evitar mencionar la palabra plagio, de parte del director Kyōhei Ishiguro hacia a otro mucho más competente, como es Akiyuki Shinbo.

El resultado final de dicha “influencia” es que la ambigüedad del tono está muy relacionada con el tema de la dirección. Porque ese cambio de plano atrevido, esa toma poco convencional, le sienta muy bien a una comedia episódica como Sayonara Zetsubō Sensei  o Bakemonagatari. Pero en esta serie,  la dirección pasa la línea de ser arriesgada y original, y es molesta, sin sentido y entra en conflicto con lo que se intenta mostrar.

Ejemplo el capítulo10, los cambios de planos sin sentido, porque hay demasiado dialogo y al director no se le ocurrió otra mejor manera de llevar las escenas, para que no resultarán demasiada aburrida.



El extraña y molesta "toma inclinada", que se repite sin cesar en el capitulo 10.

El plano en perspectiva aérea de los protagonistas, cuando están planeado su regresar a la vida, una toma que demuestra lo serio que es la situación en esos momentos.


El exquisito plano aéreo, para reafirmar la narrativa y generar el impacto a causa de la
desesperación por la que pasan los protagonistas en este momento.


Los diálogos “comprimidos”

Los diálogos están mal organizados y al parecer el personal encargado no sabe lo que significa edición y síntesis. Porque luego nos topamos con escenas, cuyo tiempo ha sido acelerado, para lograr que todo ese excesivo dialogo quepa en los escasos 20 minutos que dura el capítulo, y esa es una práctica recurrente en esta serie, que obviamente denota poco profesionalismo.
Realmente era necesario ese despliegue de exposición sin respirar, que hacen los actores de voces, que más parece una conversación entre robots, con mucha prisa y sin una pisca de humanidad. Tan sagrado son los diálogos del guion que el director no tenía permitido editarlo o resumirlo; siendo en su gran mayoría palabrería barata  y pretenciosa.

Conclusiones.

A1 Pictures es uno de mis estudios favoritos, cada año logra sorprenderme al menos una vez, pero este es uno de sus trabajos que está muy por debajo de sus estándares. Y la dirección parece competente, pero es un simple engaño, está llena de influencias que no aportan en absoluto con la narrativa y al tono de la serie. Aunque esto tal vez sea algo que tenga que ver con el guion, o la aceptación del público oriental a ver historias sin mucho sentido. Pero como he nacido en occidente y por aquí es muy importante el sentido común, aun en las ficciones. La serie me resulto estúpida y seguirá siéndola, por más adornos que el director trate de poner.

Puntuación: 2.0 /10



domingo, 18 de junio de 2017

Girlish Number (LN)- Cuando intentas criticar a la “Industria”. Pero mejor no.


TITULO ORIGINAL

GÉNERO / DEMOGRAFÍA
Slice of Life / Seinen? (¿En serio?)

ESTUDIO DE ANIMACIÓN

DIRECTOR
Shouta Ibata (desconocido)







Luego del  primer capítulo de Girlish Number,  pensaba haberme encontrado con una serie que no sólo quería hablar de la indu4tria  del anime, sino que parecía querer desmitificarla. Mostrarnos a la animación japonesa como un “producto” y con ello, darnos nuevas perspectivas para los que no sabemos cómo se maneja esa gran maquinaria. Incluso pensaba que se atreverían a entrar en el terreno de la autocrítica y la sátira, dos veces los protagonistas dicen: “Algo anda mal con esta industria” y en un momento se ríen de la figura del escritor de la novelas. Y no contento con eso, la figura del productor también parecía ser tema de crítica y burla, a quien personifican como alguien insufrible e inepto y cuyo nombre Kuzu-P, que fonéticamente en japonés, suena parecido  a “basura”.


Al parece el menospreciar al escritor de novelas ligeras es un secreto a voces en Japón.

Sin embargo la serie ni siquiera llega a ser medianamente subversiva y no es que esté utilizando su  genérica historia de actrices de voces (Seiyus), para sutilmente reírse de los elementos a los que hace alusión. No, eso sería demasiado osado, Girlish Number es simple y llanamente una genérica historia de actrices de voces (matizada con un poco del genero Idol. Y se acabó, no rebusquemos más.

 - Y bueno tampoco es que quiera hacerme el desinteresado con respecta a una Seiyu “Idol”. Por ejemplo amo a esta mujer: Yuko Goto

Pero en cuanto a ver una historia relacionada con el tema, admito que le tengo cierto prejuicio al subgénero Idol, porque a pesar de no haber visto ninguna serie de esa clase, por lo general es un tema que en absoluto me interesa, ni el concepto que tienen de hacer música, ni el estándar de sus personajes; que por lo general son un grupo de chicas, en una típica historia que toca el cliché de la superación y tarde o temprano, la amistad. Sin darle mucho espacio al desarrollo de personaje y si existen conflictos, estos se resuelven de manera tan perezosa como han sido planteados.    


 A partir del segundo capitulo la serie se encasilla en la típica historia de amistad y compañerismo.

Como por ejemplo: el personaje que hace del productor Kuzu-P, cuyo Seiyu es alguien tan famoso y experimentado como Kazuya Nakai, quien verdaderamente hace un buen trabajo; pero es un esfuerzo desperdiciado porque su personaje es una especie de factor cómico mal logrado. Al principio pensé que serviría para tocar el tema de la negligencia y el poco profesionalismo, pero la trama no está pensada en hacer que sus personajes ganen algo de dramatismo o siquiera que tengan dificultades reales.

Y esto no solo tiene que ver con Kusu-P, quien después de abandonar su trabajo, nada le pasa y vuelve como si nada hubiera pasado. También algo parecido ocurre con las protagonistas como: Sonou Momoka, quien vive a la sombra de la famosa figura de su madre, resuelve sus conflictos con ella, con una llamada por celular a larga distancia y Shibasaki Kazuha quien tiene una conflictiva relación con su padre por el tema de su trabajo como Seiyu, el asunto se resuelve con un simple “cuídate”, de parte de un supuesto irascible padre.

Pero por otro lado tenemos el clímax final con la protagonista Chitose, quien parece ser relegada y  supuestamente está sucumbiendo ante la presión de su carrera, su situación se resuelve con un discurso de aliento, de su manager-hermano, que siempre pudo haberle dado ese discurso, pero se esperó hasta el último momento para generar tensión.

Al final todo termina con sonrisas, porque eso de que había algo malo con esta industria sólo
eran especulaciones .

Conclusiones

Toda la historia gira en torno a sus protagonistas, pero en un ambiente laboral más que ficticio, en el que no hay conflictos de intereses, ni guerra de egos, ni imposiciones injustas. Aquí todo es de color rosa, sin que haya alguna mínima muestra de fricción entre las protagonistas, algo completamente opuesto a lo que sería un trabajo tan competitivo. Lo que es irónico porque la serie quiere reflejar eso mismo.

En los últimos minutos, las protagonistas empiezan a hablar del anime en el que estaban trabajando, diciendo que era una serie genérica y que salvo su apartado técnico, no había más. Diríamos que la serie en esos momentos: ¿Acaso se está burlando de sí misma?
 Pero saben algo, después de todo lo visto, se me hace muy difícil pensar que esta serie pueda ser siquiera inteligente para atreverse a algo así.

Puntuación: 2.8 

jueves, 11 de mayo de 2017

Barrabas: Esa luz que no era luz o la maldición de seguir vivo.

- Siempre quise hacerle una reseña a esta película, pasaron muchas cosas y tuve que prolongarlo demasiado, pero por fin encontré el medio y el momento para hacerlo.  

Introducción

Barrabas es una película italiana realizada en 1961, siendo una adaptación del libro: “Barabbas” del escritor sueco, ganador del Premio Nobel de literatura 1951, Pär Lagerkvist, que narra la ficticia vida del criminal liberado a cambio de Cristo. 

La película tiene muchas cosas a su favor, como la certera dirección de Richard Fleischer, un director que destaca por tener una amplia filmografía y su capacidad por abordar múltiples géneros, una banda sonora a cargo de Mario Nascimbene, que logra generar esa portentosa ambientación místico-religiosa y el trabajo de fotografía emulando las luces de Rembrant de maravillosos claros-oscuros, a cargo de Aldo Tonti. Y por supuesto el trabajo actoral de Anthony Quinn, que es una de esas interpretaciones tan bien logradas, que al final no puedes concebir a otro actor en el mismo papel.

Esa luz que no era luz

La película empieza con las oscuras escenas de una prisión, en la que se encuentra Barrabas, al poco tiempo llegan los guardias romanos para sacarlo al exterior, este refunfuña y de mala gana va con ellos. Al salir al exterior, el prisionero logra ver a una multitud y a un extraño que ha sido azotado, y al intentar ver su rostro el resplandor de la luz lo ciega y le impide verle el rostro.

Esto es una de las similitudes que la película tiene con Ben Hur, en ambas no se puede ver el rostro de Cristo.


Barrabas es esa oscuridad que ignora por completo la luz, a pesar que pueda verla tan cerca, esta rehúye de él, se vuelve inalcanzable y finalmente se transforma en fuente de desesperación. La luz en este caso, es la redención.
La película nos muestra  estos patrones de luz y oscuridad en momentos específicos, valiéndose además de sus personajes, para así hacer énfasis en su narrativa.
Por ejemplo: la crucifixión de Cristo, que resulta ser una escena sobrecogedora, una hermosa imagen embellecida en mayor medida por los efectos de la luz, del miedo moral que representa el eclipse que acontece en su muerte. Porque es obvio lo que representa esa oscuridad, que parece envolverlo todo.

Se dice que la escena del eclipse fue hecha aprovechando un real eclipse que ocurrió en aquellos años.

Es así que cuando Barrabas vuelve ser apresado por los romanos, y estos no lo condenan a muerte, sino a trabajos forzados de por vida. Escuchamos sus palabras, en alusión a la vez que vio a Cristo: “Esa luz no era luz, era oscuridad”. Lo dice porque lo que debería representar esa luz, como la vida y la esperanza, para él significará seguir atado a una vida de la que no espera más que penalidades. La maldición de seguir vivo.


Barrabas al enterarse de su condena.

No puedo dejar de hacer mención de las escenas del Circo Romano y la lucha de Barrabas por ganar su libertad, como escenas bien ejecutadas, es algo que al director Fleischer  maneja bien y por supuesto cintas como: 20.000 leguas de viaje submarino (1954) o Los Vikingos (1958), dan fé de sus buenas escenas de acción.    


La lucha por la libertad.

Luego de ganar su libertad, ocurre la asfixiante escena en el que el protagonista se pierde en las catacumbas y somos testigos de su desesperación por encontrar aquella salida, metafóricamente aquella “luz al final del túnel”. Al final de ese laberinto encuentra una luz, pero una luz ficticia: el famoso incendio de Roma.

El clímax de la película sucede en su segundo encuentro con Pedro, en una prisión que comparte con los demás cristianos que han sido capturados por presuntamente provocar el incendio de Roma. Pedro amablemente le dice las cosas que Barrabas ha malinterpretado y mientras este se acuesta adormecido, como alguien que se ha dado por vencido en su búsqueda y mientras Pedro le habla de la fé, la esperanza y la necesidad de ser firmes en estos angustiosos momentos, vemos en contraste una de las transiciones más impactantes que he visto: Las cruces que aparecen delante de la cámara en una increíble toma panorámica, nos muestran de manera certera y dramática, el mensaje de desolación y atrocidad. 

La toma termina con un primer plano a Barrabas crucificado, incluso me atrevería a decir que es el último que queda vivo, por aquella maldición de “seguir viviendo”, “por aquella luz que no era luz”, porque esa intención de soledad es lo que narra Pär Lagerkvist en el libro y ya en los últimos fragmentos escribe: “...todos los condenado fueron crucificados en pareja uno al lado de otro, excepto por Barrabas que quedo al último”.

En su monologo final Barrabas menciona que le parece que es ya de madrugada, indicando que pronto saldrá llegara la luz del día, haciéndonos pensar que por fin la alcanzara, pero lo cierto es que él nunca logra ver aquella luz.


Conclusiones

La película nos habla del bien y el mal, pero no necesariamente la lucha entre ambos, sino de una búsqueda infructuosa y tortuosa. La trama nos devela la vida de un antihéroe que siempre estuvo inmerso en la oscuridad y su búsqueda por alcanzar aquella luz que apenas comprende, por aferrarse a la esperanza y la fé, aunque sin saber cómo y cuyo desenlace final en el que nos debería mostrar la redención de su personaje principal, nos termina mostrando de manera ambigua, un: ¿quien sabe?.

Puntuación: 8.5 



Entradas Relacionadas Plugin for WordPress, Blogger...